<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes"?><oembed><version><![CDATA[1.0]]></version><provider_name><![CDATA[Grupo Joven Fundación Libertad]]></provider_name><provider_url><![CDATA[https://grupojovenfl.wordpress.com]]></provider_url><author_name><![CDATA[grupojovenfl]]></author_name><author_url><![CDATA[https://grupojovenfl.wordpress.com/author/grupojovenfl/]]></author_url><title><![CDATA[“LOS LEVELLERS Y LAS IDEAS DE LA REVOLUCIÓN&nbsp;GLORIOSA”]]></title><type><![CDATA[link]]></type><html><![CDATA[<p>ANTONELLA S. MARTY</p>
<p style="text-align:justify;">Gran parte de las ideas que conforman lo que hoy conocemos como la teoría liberal, se desarrollaron a partir de un sinfín de acontecimientos políticos y constitucionales que movilizaron a la nación británica en el siglo XVII.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquellos aires anglosajones de libertad fueron los que inspiraron a las ilustres movilizaciones de la historia en la búsqueda de un mundo con mayores libertades y respeto por los derechos civiles. En este sentido, suele recordarse principalmente a la admirable Revolución Norteamericana como una de las movilizaciones de mayor impacto para la gestación de una sociedad libre y abierta.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, resulta elemental conocer la existencia de una revolución previa, una que inspiró a la Revolución Norteamericana: la Revolución Gloriosa de 1688.</p>
<p style="text-align:justify;">Más aún, puede decirse que en el siglo XVII comienzan a exponerse de un modo más preciso dos ramas de pensamiento que han marcado la historia económica, política y social del mundo moderno: el capitalismo y el comunismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Entre los iniciales precursores de las ideas liberales podemos destacar a los llamados <em>Levellers</em> –también conocidos como “niveladores” por su nombre en español. Curiosamente, en ese momento también comenzaba a surgir el movimiento de los <em>Diggers</em> –conocidos como “cavadores”–, a quienes podemos considerar como unos de los precursores del comunismo o colectivismo. Lo que buscaban los Diggers era implantar el concepto de la propiedad comunal de la tierra, y la búsqueda de un estilo de vida agrario; marcando fuertes diferencias frente a los <em>Levellers</em> y convirtiéndose en sus adversarios intelectuales.</p>
<p style="text-align:justify;">Por su parte, los <em>Levellers</em> fueron un conjunto de pensadores que promovieron las ideas de la libertad durante el período de las guerras civiles inglesas, en un momento de disputa entre el Parlamento y la monarquía de Carlos I, más específicamente entre los años 1647 y 1649, a partir de los atropellos desmedidos por parte de la monarquía. Esta situación fue gestando los comienzos de la Revolución Gloriosa que se llevaría a cabo unas décadas más tarde.</p>
<p style="text-align:justify;">El punto de acción más fuerte de este grupo de intelectuales para difundir sus ideas, fue la publicación masiva de folletos, peticiones y escritos políticos y económicos, buscando influir en la sociedad civil y en las políticas de ese entonces.</p>
<p style="text-align:justify;">En plena era de absolutismo monárquico, los <em>Levellers </em>defendían y promovían la libertad de culto, las limitaciones a la monarquía, la libertad económica, los derechos del individuo, la igualdad de derechos ante la ley, la protección de la propiedad, la expansión del voto, y el fin de la corrupción dentro de los poderes públicos.</p>
<p style="text-align:justify;">Los principios de los <em>Levellers</em> y las ideas de figuras tales como John Locke –padre de la teoría política liberal–, y Algernon Sidney –defensor de las ideas republicanas y la libertad de culto-, tuvieron su acentuada y perceptible presencia en la Revolución Gloriosa.</p>
<p style="text-align:justify;">Esta revolución consistió en la deposición de Jacobo II en la Inglaterra de 1688, llevada a cabo por un conjunto de parlamentarios y Guillermo de Orange, sin hacer uso de la matanza como medio, sino la implementación de ideas tales como el imperio de la ley, la división entre el Estado y la Iglesia, la limitación del poder en la política, la búsqueda de la propia felicidad, la libertad individual, el respeto a la propiedad privada, y el principio de que el pueblo posee el derecho de alterar el gobierno o abolirlo en caso de opresión.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquella revolución de ideas dio inicio a un sistema de democracia parlamentaria, con el nacimiento, por ejemplo, del <em>Bill of Rights</em> de 1689 (<em>Carta de Derechos</em>), uno de los documentos anglosajones más significativos, siendo un documento impuesto por el Parlamento inglés a Guillermo de Orange para que pueda asumir como monarca.</p>
<p style="text-align:justify;">Este documento establecía diversas pautas a la monarquía: el rey ya no podría crear o eliminar leyes o impuestos sin la aprobación parlamentaria, y tampoco podría cobrar dinero para uso personal sin previa aprobación. Asimismo, se establecerían reuniones frecuentes del Parlamento, y elecciones de libre interferencia monárquica.</p>
<p style="text-align:justify;">Tanto las ideas de Locke como las ideas de Sidney y los Levellers, fueron exportadas hacia diversos sectores del mundo, siendo muy bien recibidas y adecuadamente implementadas.</p>
<p style="text-align:justify;">En este sentido, el <em>Bill of Rights</em> fue uno de los precedentes de la<em> Declaración de Independencia de los Estados Unidos </em>(1776). Figuras tales como John Adams, Benjamin Franklin, Thomas Jefferson y George Mason reconocieron la influencia de Locke y Sidney en la gestación de las ideas políticas y económicas norteamericanas.</p>
<p style="text-align:justify;">Vale señalar que la historia de Inglaterra cambió el rumbo del mundo al momento de cultivar tantos defensores de la libertad, concluyendo en la asistencia a la Revolución Gloriosa de 1688. Tal como supo explicarlo Lord Acton, gracias a esta revolución de carácter político y filosófico, se le abrieron las puertas a un proceso de transformación económica: la Revolución Industrial.</p>
<p style="text-align:justify;">En palabras de Friedrich Hayek, “la libertad individual en los tiempos modernos difícilmente puede reconocerse con anterioridad a la Inglaterra del siglo XVII”. Este constituye un ejemplo más de que las ideas tienen consecuencias, siempre que creamos en ellas con pasión, las divulguemos y hagamos factible su implementación.</p>
<p>Antonella S. Marty, miembro fundador del Grupo Joven Fundación Libertad.</p>
<p>Twitter: @AntonellaMarty</p>
]]></html><thumbnail_url><![CDATA[https://grupojovenfl.files.wordpress.com/2013/12/antonella.jpg?fit=440%2C330]]></thumbnail_url><thumbnail_width><![CDATA[311]]></thumbnail_width><thumbnail_height><![CDATA[330]]></thumbnail_height></oembed>